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Historia de la tarjeta de crédito |
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Foto: Ulrik De Wachter |
El sistema de intercambio o trueque de mercancías impulsó al hombre a solicitar crédito para sus actividades agrícolas, por lo general a la iglesia. Con el tiempo, surge la banca moderna con instituciones que ejercían la intermediación monetaria atendiendo a todo cliente que se acercara, en su mayoría, a título individual.
Otras industrias aparte de la netamente financiera, dieron origen a nuevos sistemas de concesión de crédito. Durante la época colonial, en Estados Unidos surgió el crédito para compras al detalle como resultado de la escasez de circulante, pero fue hasta 200 años después que se introdujo el concepto de crédito.
Se reconocen dos antecedentes clave de la tarjeta de crédito. El primero es la novela “Looking Backward†(1888), escrita por Edward Bellamy en Estados Unidos, en la que se describe a la sociedad del siglo XXI como una comunidad autosuficiente en la cual el dinero no existe.
Una administración centralizada provee a los ciudadanos de todo lo necesario. Utilizan una credencial para adquirir los productos básicos diarios en los negocios.
El otro antecedente es la firma Provident and Clothing Supply Company, fundada por Joshua Kelly Waddilove hacia finales del siglo XIX. Esta compañía brindaba financiamiento para el consumo básico de los habitantes de Bradford, Inglaterra, a través de documentos que eran aceptados en los comercios de la zona en forma de pago.
En 1914, la firma General Petroleum de Estados Unidos lanza un plástico orientado a otorgar crédito a su personal y a sus clientes más importantes. Unos años después, este sistema es tomado por otras empresas del sector petrolero y por las tiendas más importantes del país, popularizándose rápidamente.
Las tarjetas bancarias se remontan a 1914 cuando la Western Union emitió la primera tarjeta de crédito al consumidor, en particular a sus clientes preferenciales. Hasta la primera mitad del siglo, otras empresas como hoteles, tiendas por departamentos y compañías gasolineras emitieron tarjetas de crédito para sus clientes.
Después de la Segunda Guerra Mundial, surgieron nuevas tarjetas. Pero fue hasta 1950 cuando nació Diners Club, la primera tarjeta de crédito aceptada por varios comercios. En 1951 el Franklin National Bank de Long Island, Nueva York, emitió una tarjeta que fue aceptada por los comercios locales y poco después, alrededor de 100 bancos hicieron lo mismo. Sin embargo, éstas sólo funcionaban para el área de la banca local, muy pocas podían generar suficientes ganancias para los bancos, por lo que muchas tarjetas desaparecieron con la misma rapidez con que surgieron.
Para los años 60 se ofrecieron nuevas modalidades de pago diferidos en los saldos pendientes, lo que ofreció ingresos adicionales y mayor rentabilidad a los bancos, los cuales unidos en asociaciones o mediante convenios en todo el territorio norteamericano pudieron expedir tarjetas de crédito común, creando un sistema de carácter nacional, de donde surgieron las que hoy son grandes firmas de tarjetas que operan bajo los nombres de Mastercard Internacional y Visa Internacional.
Los antecedentes de Visa se remontan a 1958 cuando el Bank of America comenzó a emitir la tarjeta de crédito BankAmericacard en los Estados Unidos. En otros países del mundo, fueron lanzados nuevos programas de tarjetas manejados siempre por bancos o por asociaciones de instituciones financieras, creando así sistemas mundiales de tarjetas bancarias de crédito.
Debido al avance tecnológico y al crecimiento del mercado, las tarjetas de crédito han dejado de ser un instrumento de élite para introducirse en el mercado de las masas, lo que ha propiciado un aumento en las operaciones a nivel mundial.
Clasificación
En general, debido a la globalización de la economía, las tarjetas de crédito se pueden utilizar en la compra de artículos en cualquier país del mundo.
Las llamadas tarjetas de crédito convencionales, permiten al usuario pagar los consumos realizados a través de ella, ya sea por medio de plazos mensuales y/o una línea de crédito revolvente con el límite establecido por el ente emisor. Si se paga el monto adeudado completo al final del mes, no se cobran intereses. Sin embargo, si resta un saldo acreedor al banco, este cobra los intereses a una tasa anual preestablecida.
Las tarjetas premier son iguales a las anteriores, pero con límites mayores de crédito, además de ciertas preferencias. Estas se otorgan a un mercado cada vez más reducido de usuarios.
Más recientemente, y generalizada con una velocidad inusitada, surgió la tarjeta de débito con la cual el usuario puede pagar por la compra de un bien o servicio mediante el cargo inmediato a su cuenta corriente personal. Las confirmaciones de estos débitos se realizan electrónicamente, a través del mismo sistema de las tarjetas de crédito convencionales. Una tarjeta de débito funciona como una cuenta de cheques sin papeleo.
Uso de la tarjeta
Se utilizan en la Internet, cajeros automáticos, y se utiliza también como referencia para brindar información del tarjeta habiente cuando éste solicita cualquier otro tipo de crédito.
Beneficios de las Tarjetas de Crédito
Crédito de 30 días, automático y sin intereses.
Crédito a mediano plazo sin intereses, en promociones.
Aumento de crédito automático según historial de pago.
No se necesita andar con mucho dinero en efectivo.
Se pueden adquirir bienes y servicios hasta los límites de crédito.
Protección personal contra accidentes en viajes.
Permiten obtener dinero en efectivo de los cajeros automáticos, mediante un cargo.
Facilidad de pagos de servicios de teléfono, agua, luz.
Permite reservación de hoteles y renta de autos.
Sustituye el manejo de efectivo y el uso de cheques mediante un solo pago mensual.
Constituye un medio de identificación y confiabilidad, entendiéndose que todo poseedor de una tarjeta de crédito ha sido debidamente depurado y puede considerársele una persona económica y moralmente solvente.
Sirve para mejorar la administración del dinero propio y para
control presupuestario, ya que con el estado de cuenta se pueden detectar con facilidad los excesos en algunos renglones y así facilita el manejo racional del presupuesto familiar.
Sirven para resolver emergencias, enfermedades, visitas inesperadas, salidas improvisadas, regalos de aniversario o cumpleaños, así como el aprovisionamiento de productos comestibles y de todo género de necesidades en situaciones no previstas.
Desventajas:
Pérdida de tiempo en la transacción mientras autorizan el crédito.
Posibilidad de que se haga fraude en casos de mal uso intencional, robo o pérdida de la tarjeta.
Descontrol en gastos del usuario.
Uso excesivo del financiamiento, lo que obviamente va encareciendo en forma creciente el costo original de lo comprado.
La principal desventaja para el establecimiento afiliado es no poder convertir facturas en efectivo en un plazo menor de 48 horas, a menos que éste posea una cuenta bancaria con el banco emisor de la tarjeta del cliente.
El tiempo que transcurre en la confirmación y aprobación de un crédito solicitado por un potencial cliente.
Importancia de las Tarjetas de Crédito
Las tarjetas de crédito juegan en el desarrollo de las economías de los países más desarrollados; en la medida en que los consumidores tienen mayores facilidades para la adquisición de bienes y servicios, va creciendo la demanda en los distintos sectores del mercado.
Sirven para la adquisición de todo tipo de bienes de consumo masivo, llegando a formar parte significativa hasta del presupuesto doméstico de muchos hogares. De ahí que, de símbolos de alta categoría económica y social, las tarjetas de crédito han pasado a convertirse en una prenda más común.
En la actualidad, las tarjetas de crédito son los sistemas de venta a crédito de mayor uso y sustituyen al dinero. También son elementos de alta retribución anímica para el consumidor y una identificación que otorga el privilegio de obtener productos y servicios a crédito.
Dicho fríamente, es un medio de pago sin uso de efectivo, con financiamiento automático a treinta días y, en general, sin costo en ese plazo.







