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Qué hacer, frente a la pérdida del cónyuge
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La pérdida inesperada de la pareja es uno de los momentos más estresantes de la vida, en el que toda la seguridad desaparece en un instante. Es un evento inevitable ante el cual la tentación de cerrar los ojos y dejar de preverlo puede hacer más duras las condiciones en que ocurre.
Aunque una persona esté bajo el golpe emocional de ya no tener más a su pareja, debe enfrentar papeleos y tomar decisiones, algunas inmediatas y otras de largo plazo. Esto es más fácil si tiene quién le ayude y ha tomado algunas previsiones muy sencillas.
Se necesita el apoyo y estímulo de la familia y amigos, así como ayuda práctica para cumplir compromisos, cuidar a sus niños, para recibir amistades y familiares, ordenar comida y flores y responder a las condolencias.
Habrá días, incluso semanas, tan dolorosos que lo único que se puede hacer, y lo único que se necesita, es llorar.
Para muchas viudas, el duelo está acompañado del miedo a un futuro incierto, a la seguridad emocional y física, y a no saber quién la cuidará en el sentido financiero, muchas de ellas no tienen experiencia manejando finanzas.
Utilizamos el término "viuda" porque es más probable que las mujeres vivan más tiempo que sus esposos y si éste fuera tu caso, a medida que inicias tu nueva vida sin tu esposo, rodéate de amigos, familiares, y profesionales confiables que te ayuden a tomar decisiones sabias. Ve poco a poco. Con el tiempo, podrás mirar atrás y darte cuenta de cuánto has avanzado.
Tomar el control de la situación financiera es un paso importante a la hora de reconstruir la vida, y ayuda a vencer el miedo que acompaña a una pérdida súbita e inesperada.
La muerte del cónyuge tiene un impacto inmediato en la economía. Se pierden los ingresos con los que contribuía a las finanzas de su casa o, en algunos casos, era el sostén económico de la familia. Además, los gastos pueden aumentar en gran medida.
Organización de las propiedades
Si el esposo tiene propiedades y, según su testamento, ella es la albacea de sus bienes, tendrá varias responsabilidades a su cargo. Incluso, si no es la albacea o si su esposo no dejó testamento, es muy importante que no ignore el papeleo, ni las tareas de obtener copias del certificado de defunción, pagar cuentas y tramitar sus prestaciones.
Necesitará copias del certificado de defunción para cancelar las cuentas bancarias, solicitar las prestaciones del seguro social y del seguro de vida, transferir acciones, bonos, etcétera. Es de suma importancia que se organice o busque ayuda, ya que estos asuntos la afectan directamente a ella y a su familia.
Si es posible, no debe tomar ninguna decisión financiera importante durante por lo menos un año tras la muerte del cónyuge. Concentrarse en sus necesidades inmediatas y, mientras pasa el tiempo, encargarse del resto, buscando la ayuda que necesite.
Si el esposo murió sin dejar testamento, sería bueno contratar los servicios de un abogado con experiencia en esta área que le ayude a que los derechos como cónyuge viuda sean respetados y que se le pregunte abiertamente por sus honorarios ya que pueden ser caros.
Manejo de los gastos
Una buena sugerencia sería abrir una cuenta corriente diferente para manejar los costos relacionados con las propiedades, como alquileres y préstamos; llevar un registro preciso de todos los gastos relacionados que tienen que ver con la herencia, evitando así confundirlos con los gastos personales.
Hay que informar a los acreedores del deceso. Cancelar de inmediato las tarjetas de crédito a nombre del fallecido y cambiar las que tenían en común. Tratar de que los acreedores entiendan que el esposo murió, antes de encontrase en la posición de incumplir los compromisos contraídos.
Probablemente existirá algún tipo de retraso en el proceso de recibir los beneficios del seguro social, o seguro de vida, y el tiempo real en que recibe los pagos, lo cual significa que la viuda se encontrará con poco dinero en efectivo.
Una buena idea es mantener un registro con fechas y detalles de las conversaciones que se mantengan con las compañías de tarjetas de crédito y otros acreedores, así como también de documentos relacionados con la amortización de las deudas del cónyuge.
Algunas empresas ofrecen a sus empleados prestaciones que pueden beneficiar a los deudos. El departamento de recursos humanos puede proporcionar una lista de las prestaciones a las que el esposo tenía derecho.
Seguros y beneficios
Las pólizas de seguros proporcionan una protección para el futuro. Los seguros de vida normalmente proporcionan los mayores beneficios financieros y pueden marcar una gran diferencia en el bienestar, a corto y largo plazos.
La viuda tendrá que tomar decisiones financieras sobre estos beneficios con miras a largo plazo, así como también sobre las implicaciones de impuestos de la opción que elija; por tanto, es aconsejable que consulte a un contador o abogado financiero.
Es una buena idea disponer de la documentación necesaria tan pronto como sea posible. Se necesitarán estos documentos para procesar los reclamos del seguro, cambiar el nombre de las cuentas, solicitar beneficios y otros trámites similares.
El testamento del esposo
El certificado de nacimiento y defunción del esposo
El certificado de matrimonio
El número del Seguridad Social del esposo
Identificación personal
La declaración de impuestos
Registro de préstamos pagados
Registro de cualquier beneficio para empleados, tales como cuentas de jubilación y planes de certificados de acciones.
Pólizas de seguro del hogar, auto, discapacidad, vida.
Documentos relacionados con bienes raíces tales como el estado reciente de la hipoteca, títulos, traspasos, arrendamientos, acuerdos de alquiler.
Estados financieros que incluyan el estado de cuentas corrientes, cuentas de ahorro, certificados depósito, corretaje, cuentas de jubilaciones y estado de las tarjetas de crédito.
Estados actuales de fondos de inversión y otras inversiones







