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Seguro de vida: |
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Lorenzo Ordaz
Esa promesa que hiciste ante el altar: "hasta que la muerte nos separe..." ha quedado atrás. Ahora quieres que tu familia reciba el mismo amoroso cuidado que les brindas, más allá de tu fallecimiento. Los seguros de vida pueden dar a tus seres queridos una protección en caso de que llegues a faltar.
Es difícil pensar en la muerte, pero darle a ellos la tranquilidad de que no sufrirán económicamente si mueres o llegas a sufrir una enfermedad permanente, es la mejor prueba de amor que puedes dejarles.
El seguro de vida es un resguardo frente a los apremios económicos y el beneficiario recibirá una suma de dinero en caso de que fallezcas. Mediante la firma de un contrato con la aseguradora, ésta se compromete a entregar a las personas que hayas designado como beneficiarios una suma de dinero en el momento de tu fallecimiento, para que tu familia quede con el mismo nivel de vida que ha llevado.
Suma asegurada
El monto del seguro de vida depende de tu estilo de vida, de tu capacidad económica, de los beneficiarios que dejas y de cuánto necesitan para subsistir hasta que tus hijos puedan mantenerse por ellos mismos, o hasta que tu esposa consiga un empleo. También hay que pensar en los gastos funerarios.
La regla general es calcular una suma de tu ingreso total de seis a diez años. Sin embargo, la situación particular de cada persona es diferente. La cobertura que necesites dependerá de varios factores:
Cuánto gasta anualmente tu familia en vivienda, comida y ropa
Cuánto dinero necesitará tu familia para cubrir gastos específicos, tales como la educación universitaria de tus niños
Cuánto gana tu pareja (en otras palabras, cuántos de esos gastos quedarán cubiertos por los ingresos de tu pareja)
Cuál es el valor de las inversiones y otros activos que tengas (cuánto cubrirán de los gastos de tu familia)
El seguro correcto
Para elegir un seguro de vida correctamente es necesario estar consiente que es un ahorro y no un gasto, porque a final de cuentas en algún momento dejaremos de existir. Pero también puedes elegir un seguro que te permita crear un fondo para cuando te jubiles o para pagar las escuelas de tus hijos o incluso para darte un gusto como viajar o comprar algo que quieras.
Las pautas personales a tener en cuenta son:
-¿Tienes cónyuge, hijos pequeños y eres el responsable de su bienestar?,
-¿Tus padres son mayores o tienes algún discapacitado en la familia?,
-¿Necesitas capital para montar algo independiente o para uso particular y el seguro puede ayudarte?,
-¿Tu jubilación o pensión es muy baja para mantener el nivel de vida de los tuyos si no estuvieras?.
Si has contestado que si a una o varias de estas preguntas puede pensar en contratar un seguro de vida, para su tranquilidad y la de los tuyos.
Los seguros de vida también suelen usarse, para pagar los impuestos sucesorios, los gastos funerarios, y también se puede usar para pagar los estudios de tus hijos.
Cuál te conviene
Elegir un seguro no es sencillo, pero la decisión correcta puede significar importantes ahorros.
-¿Durante cuánto tiempo necesitarías estar asegurado?
-¿Cuánto crees que necesitaría tu familia, para vivir cuando mueras. ?
-¿Desearías sólo cobertura o también crear un fondo de inversión, para tu jubilación o pagar la universidad de sus hijos?
-¿Necesitarías dejar previsto el pago de la hipoteca de tu casa para evitarle apremios económicos a los tuyos?
Si eres soltero y vives con tus padres o bien solo, no necesitas un seguro de vida. Porque no tienes nadie que dependa de ti, sólo tendrás que prever unos ahorros, para el funeral y otros gastos pequeños.
El seguro no necesariamente debe ser para toda la vida, debes revisar tus necesidades de seguro periódicamente y si cambian tus ingresos o tus hijos se independizan puede que ya no necesites un seguro o al menos el mismo tipo de seguro.
Como contratarlo
La contratación de un seguro de vida se realiza normalmente a través de un intermediario o corredor de seguros, con la intervención de una compañía de seguros o una entidad bancaria o utilizando a su empresa o asociaciones. Los bancos o compañías de seguros generalmente no cobran comisiones por la gestión. Muchas entidades bancarias tienen seguros de vida muy versátiles. La oferta es muy amplia y como siempre es bueno informarse y comparar precios.
Las compañías de seguros piden llenar algunos requisitos básicos antes de cerrar el acuerdo. Primero, se debe llenar una solicitud en la que se deje claro el nombre completo del solicitante, fecha de nacimiento, edad, sexo, lugar de residencia, estado civil, ocupación, ingresos, aficiones y deportes, así como el motivo por el que necesitas contar con una suma asegurada.
En algunos casos, dependiendo de la cobertura deseada y edad del solicitante, la compañía exigirá un examen médico detallado o cuestionario especial sobre datos personales, mucho más específico que el anterior.
Antes de firmar, debes asegurarte que la cantidad convenida en el seguro sea suficiente para que tu familia conserve el mismo nivel de vida en el futuro, además de que el plan contratado incluya fondos adicionales que permitan, por ejemplo, garantizar la educación de tus hijos. También, por supuesto, debes leer detalladamente la póliza de seguro, anexos y endosos.
Asimismo, es importante que compruebes, que el plan esté autorizado por la CNSF (Comisión Nacional de Seguros y Fianzas), ya que esta instancia se encarga de verificar que la prima sea suficiente, justa y correcta, así como de que la compañía aseguradora invierta el pago del seguro en las reservas, y la documentación entregada contenga la información necesaria. La póliza que recibes debe tener el número de registro que otorga esta Comisión.
El costo del seguro se determina con base en las características del servicio, y del contratante, tales como:
Edad. El seguro de vida, es más caro para una persona de 60 años que para una de 30.
Sexo. Es más costoso el plan para un hombre ya que, de acuerdo con las estadísticas, su probabilidad de vida es menor que el de la mujer.
Ocupación y pasatiempos. El plan se encarece si el contratante practica actividades riesgosas como paracaidismo, motociclismo, charrería, pesca, caza, esquí, alpinismo, tauromaquia, motonáutica, artes marciales, box, lucha y cualquier clase de deporte aéreo.
Estado de salud. Si el asegurado tiene una enfermedad crónica (que lo acompañará por el resto de su vida), o bien, si hay antecedentes familiares de padecimientos del corazón, diabetes o cáncer, entre otros, el costo aumenta.
Recomendaciones
Cuando llenes el cuestionario de solicitud debes declarar todos los hechos importantes que permitan a la compañía aseguradora apreciar tu nivel de riesgo, por ejemplo, estado de salud, ocupación, deportes y aficiones. Cualquier omisión o inexactitud puede causar la anulación de las coberturas del seguro en caso de accidente.
Debes designar a tus beneficiarios en forma clara y precisa para evitar confusiones. Esto es muy importante, especialmente si deseas proteger a menores de edad o discapacitados, ya que si señalas a un tercero o tutor, nada obliga legalmente a esta persona a rendir cuentas sobre el destino y uso del dinero.
Lee detenidamente tu póliza para conocer los términos del contrato: coberturas amparadas, exclusiones, obligaciones del asegurado y documentación requerida en caso de siniestro.
Cerciórate de recibir todos sus estados de cuenta y, si tienes alguna duda sobre su contenido, solicita a tu agente de seguros o a la propia compañía que te la aclare.
Paga a tiempo la prima para evitar la cancelación de tu póliza y la pérdida del derecho a ser indemnizado o a obtener otros beneficios que contemple su seguro.
Verifica que tu recibo de pago sea emitido por la aseguradora y no se trate de un recibo provisional, informal o personal del agente. También, revisa que el importe del recibo coincida con el monto de tu pago y que las fechas de inicio y terminación de vigencia del recibo sean correctas.
Ante cualquier duda, busca resolverla con tu agente o directamente con tu compañía aseguradora; no te quedes con dudas, pregunta sobre cualquier término o aspecto que no te quede claro hasta que comprendas el funcionamiento del servicio en su totalidad.
Algunas instituciones financieras o empresas comerciales ofrecen a sus clientes en forma gratuita un "seguro de vida" como estímulo para la compra de ciertos productos, pero en la mayoría de las ocasiones se trata de un plan que sólo cubre la pérdida de vida accidental. Esto significa que sólo se pagará a los beneficiarios si el deceso del asegurado ocurre por muerte imprevista.
Ten la costumbre de guardar la póliza y documentos que la complementan en un lugar seguro y accesible, del que tengan conocimiento tus beneficiarios.







